Ofiucus; Crónica Einstein

Con play en el video (música para el cuento)



Diciembre 18 del 2012

Sentía como un frío metal quirúrgico entraba en su pecho, y la tibia sangre brotaba desde la herida, confundido. Sólo podía ver la potente luz que deslumbraba su vista y una sombra de algo que no podía identificar.

La confusión de Albert era tremenda mas, el sentir que hurgaban en su interior no le provocaba dolor. Sus manos estaban atadas y cuando pudo darse cuenta de los lazos de sus pies, sintió cómo exploraban su cabeza otros cuchillos de la misma especie. Albert se encontraba sentado y lo único que podía escuchar entre ese silencio absoluto, era el chirrido de las pequeñas máquinas de metal, las que provocaron en él una consternación desorbitarte. De pronto, una gota de sangre se mezcló con una desesperada lágrima de sus ojos aturdidos, y recordó como en un destello de imágenes, la nota que estaba en la puerta de su casa, aunque no podía entender nada. Luego de eso se desmayó.

Diciembre 12 -2012

Siempre con una camisa con varios botones menos, pantalones café algo arrugados y sin calcetines. De seguro, su armario guarda seis tipos de camisas y pantalones, pero todos iguales. Entre su mano y el brazo descansa “Este es mi pueblo” uno de sus libros favoritos.
Albert se encontraba algo apurado, entró corriendo a la biblioteca a corroborar una información, sobre la constelación de “Ofiucus”. A pesar de que él ya la conocía, quería certificar que ésta se encuentra entre las constelaciones de Capricornio y Sagitario. … La rotación de la vía Láctea en el centro del universo es de 26.156 años, si lo dividimos por 13, el resultado es 2 mil 12 años por cada constelación… Albert se dio cuenta que el terrible error de todos los profesores radicaba en dividir sólo por 12 constelaciones, olvidándose por completo de la existencia de “Ofiucus”. Reflexionó frente a la era de Piscis, momento en el que vivimos actualmente, y que pronto entraremos en la era de Acuario.

En un segundo el joven extasiado sintió que su vida pasó editada en su cabeza. Fotograma por fotograma, las escenas más importantes pasaron como una película mal hecha, como un programa de televisión de espectáculos. En silencio por una hora, se dio cuenta lo pequeños que podíamos llegar hacer. La humanidad no es más que una cáscara de nuez flotando en el inmenso mar. Nuestra vida no es más que un fortuito evento, una gran coincidencia. Que nos encontremos en la distancia adecuada entre nuestro planeta y el sol y que este formara con sus rayos la creación de seres unicelulares en el “caldo de cultivo” o mar, y que estos a su vez, se convirtieran en anfibios y luego en mamíferos, saltando a la mutación de un ser pensante y sentimental.

De camino a casa no pudo dejar de pensar en lo que podía suceder si nuestra galaxia atravesara la línea del ecuador más importante, la del centro del universo. La gravedad que existe en ese lugar es inmensa. Recordó que en el centro había un agujero negro que mide dos mil veces más que nuestro sol. La tierra, es una simple partícula en comparación con semejante materia o anti-materia, no lo sabía.
Cuando por fin llegó a su casa, encontró una nota en la puerta de entrada que decía “En momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento”. ¿Quién había escrito esa nota para él?, callado pensó su significado.

Diciembre 20 del 2012

Despertó aturdido sin entender qué pasaba, estaba en una montaña y recordó las imágenes de Berchtesgaden, donde Hitler hizo de él un santuario. Estaba rodeado de piedras gigantescas, eran alrededor de cincuenta. Pero además de Albert habían otras personas que se encontraban también aturdidas. Él tocó su cabeza, no había cicatriz, tampoco en su pecho, ¿había sido todo un sueño?

La gente que se encontraba en el lugar asustada, comenzaron a hablarse, nadie recordaba lo que había pasado, se dieron cuenta que pertenecían a diferentes nacionalidades, de todas las etnias y distintas profesiones, científicos, artistas, deportistas, pensadores muy importantes del siglo XXI. Entre los asistentes del lugar había unos cuantos premios Nóbel, de la paz y economía entre otros, además de importantes investigadores. En un espacio un poco aparte habían seis niños, los únicos infantes.

Uno de los deportistas trató de irse a su hogar puesto que reconoció el lugar, estaban en Alemania y pensó en caminar a una zona donde pedir ayuda.
- Esto es una perdida de tiempo, dijo.
Pero al intentar bajar de la colina se dio cuenta de que existía una especie de fuerza que lo detenía. La gente impresionada lo verificó y descubrieron que el extraño campo tenía un rango de 400 metros cuadrados. Se encontraban prisioneros por una extraña tecnología.
Cayó la noche y la desesperación comenzó a masificarse. Un extraño ruido salió de las piedras, las rocas que se encontraban junto a ellos, comenzaron a quebrarse, como si un rayo cayera en cada una de ellas. De pronto las pequeñas rocas se fueron desintegrando desde dentro. La gente que no podía entender lo que pasaba.
Desde cada roca salieron hombres gigantescos, y como si estuvieran recién despertando de un largo sueño. Medio centenar de colosos vestidos con una especie de armadura con un material parecido al plástico salieron de improviso. En las cabezas del público de este extraño evento, se escuchó de forma simultánea una voz que decía. "La imaginación es más importante que el conocimiento."

Uno de los gigantes habló en un idioma que ninguno pudo reconocer, sin embargo para la sorpresa de todos cada uno de los asistentes pudo entender cada palabra que pronunciaba.
- Hemos esperado cuatro mil trescientos años para despertar de nuestro descanso, desde que nuestro planeta chocó con el suyo y permanece en sus mares . Aunque no recuerden el impacto fue tal estratosférico que su planeta se movió 23 grados y nacieron las estaciones, dijo el gigante.
- Hoy están reunidos con un solo objetivo: la restauración de su especie y de este mundo. Cada uno de ustedes tiene una característica especial para poder seguir la evolución de su especie. En un par de días el planeta que llaman tierra será devastado y todos los seres que conocen se perderán en la extinción, aseguró el ser extraño.

El hombre gigante siguió hablando, y explicando que en dos días el sistema solar ha estado en la oscuridad del universo, y después de millones de años entraremos a la verdadera luz, la que desprende el centro de todo el universo.
Las preguntas de los astrónomos y científicos no pararon de crearse. Pero en un momento todos quedaron en silencio al igual que los gigantes. El instante más sublime de la vida de cada uno ocurría en ese momento. En ese lapso, la conciencia de los intelectuales, deportistas y niños presentes se convirtió en solo un pensamiento.
Todos podían ver en sus cabezas los recuerdos de la vida del otro. El conocimiento de todos se convirtió en una sola comprensión.
El cerebro de cada uno de ellos despertó en un porcentaje inpensable, e iba en aumento. Esto fue suficiente para entender enigmas que por miles de años no se lograron descifrar. Se dieron cuenta que los millones de partículas que pasan por nuestro cuerpo, provenientes del sol y que han permitido nuestra evolución, aumentarán por mil millones por la potencia del centro del universo. También reconocieron que al atravesar a la otra cara del universo, los polos de la tierra se invertirán y ésta modificación destruirá a toda la humanidad. Pero esos antiguos guerreros que salieron de las piedras estaban ahí para protegerlos.

Las siguientes horas de conversación con los gigantes fue en silencio, no necesitaban hablar, sólo debían pensar lo que querían decir y sería recepcionado por el otro.

Albert se dio cuenta de porqué exploraban su cabeza, habían activado el subconsciente que permaneció dormido por miles de años en su especie.
-“La diferencia entre el pasado, el presente y el futuro es sólo una ilusión persistente”, Apuntó alguien.
-La misión más importante es la tuya, sentenció uno de los gigantes. Tienes las cualidades de viajar a través del tiempo por una sola vez, pero sin tu cuerpo, volverás a nacer en esta misma época.
-Tendrás que enseñarle a tu mundo un gran conocimiento y serás la inspiración de cada uno de los presentes aquí hoy, incluso de ti mismo. Nacerás con el nombre de "Albert Einstein". Te hemos elegido por tu bondad y sabiduría esperamos que no nos falles y cumplas con tu labor.

Albert dejó de parecer un joven alocado y desorbitado, y en su rostro se vio una templanza y tranquilidad que nunca había sentido en su vida. Sintió una voz profunda, una voz que se asemejaba al sonido de cuando una montaña se derrumba a lo lejos, o como la resonancia del viento que pasará a través de unos hilos de agua.
Comprendió todo lo que tenía que hacer. En un acto de despedida y solemnidad miró a uno de los gigantes y dijo una palabra en voz alta en el mismo idioma que había escuchado en su cabeza. Luego de esto, su cuerpo se desvaneció.