El último como el primer beso


Con el último suspiro, del último beso. Más que dos epidermis rocen sus poros, un tacto de los nervios sensoriales, es mucho más que eso. ¿Por qué besarse?, ¿Por mero placer?, ¿una forma de entregar algo a cambio?, hay besos y besos, como ese que entregas a la persona que buscabas por tanto tiempo. El contrapunto de tu ser, sientes como los espíritus se conectan, y sus almas bailan al compás del aquel beso.
Un beso, más que eso, en la oscuridad del amor cuando cierran sus ojos, perciben como todos sus sentidos se conectan, disfrutar ver, oler, sentir, escuchar y probar el beso. Ese contacto, único, que se siente como el primero pero el último a la vez. Sin planearlo, te olvidas de todo, sólo se encuentran ambos, en un mundo hermoso y reservado solo para los amantes besadores, que pierden el aliento, sintiendo vibrar sus pechos. Reencontrando sensaciones olvidadas, renaciendo después de tan delirante ceremonia, que termina con un momento eterno y silencioso, uniendo sus miradas, el segundo más atesorado para dos enamorados, ahora sin pensarlo vuelven por un nuevo beso.