El último cigarrillo




Queda el último cigarrillo, el salón se esconde en el humo, hace un rato las sonrisas tienen mayor efervescencia, nada es lo mismo sin un cigarrillo, este último, lo compartimos de mano en mano, disfrutamos con delicadeza, ni siquiera necesitamos hablar para pedirlo, sólo una mirada amable, sabes como se quema con elegancia, apreciando con placer las siluetas formadas por la propia respiración, el tabaco se pierde en los dedos, por un segundo, sólo estas tú y tu condenado vicio, latente que te esta matando y aún lo disfrutas, mientras se acaba piensas que después de esto nada será lo mismo, nada es lo mismo sin cigarros.

Ahora solo en casa encontré la última porción de tabaco, con el último papelillo, armo mi cigarro, y despacio fumándolo miro como desaparece, pienso en lo triste que va mi vida, que esta avanzando rápido aunque yo lo quiera con lentitud, ¿cómo hago desaparecer esto?, pienso en como pasa todo, como esta terminado etapas que a veces quiero de vuelta, quiero que se vuelvan eternas, pero aun así terminan, este mundo mío, mío con mi tabaquillo, quien me acompaña cuando todos se marchan, pronuncio un par de palabras, dirigidas con melancolía al aire talvez, como nadie responde miro las señales de humo que se pronuncia en mis dedos, mi cigarrillo, mi compañero y amigo.