
Tu delicada piel, con gesto amable roza junto a la mía, tu fragancia me conmueve .Cautivado por lo glorioso de tu ser, un batallón de flores rodea tu cuerpo.
Me complace pronunciar tu nombre, me maravillo con tus movimientos finos, me emociono con tan solo el tono de tu voz,
Ser perfecto, angelical y bestial.
La delicadeza y la brutalidad en una,
maravillosa, como no pensar en la bendición, un sueño echo realidad,
evolución en una sola forma, cada molécula de mi ser es tuya ahora,
entregaría mi corazón en una copa de oro.
Caminaría descalzo por el mundo entero, por tan solo mirar a los ojos y que tu te dieras cuenta de que en los míos esta tu reflejo.
Ni en mil años habrá alguien que se compare, ahora más ya estoy muerto pues esto esta fuera de mi, no eres real, el sueño que con maxima expresión emergió de mi, evocado ahora en el infierno que ya no quema.
Mañana te recordare denuevo.
Escena de Don Juan de Marco